Renovarse.

LO QUE SE DICE.

Por: R. Arteaga.

“Si quieres ganar un adepto para tu causa, Convéncelo primero de que eres su amigo sincero.” -Abraham Lincoln

Renovarse.

El primero de julio de 2018, marco la vida política nacional, Morena se alzó con la victoria, ganó, prácticamente arrasó, para muchos impensable, para los más, previsible, dado el malestar ciudadano generado por el incumplimiento de los otros partidos, por las malas prácticas, por la incesante corrupción, por el valemadrismo, por la frivolidad de los funcionarios, por el dispendio, y sobre todo por el hartazgo colectivo, factores todos ellos, que sumados a la difusión, transmisión, promoción e influencia de las “benditas” redes sociales, hicieron posible la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la Presidencia de la Republica.

Se atribuye al filósofo y escritor Miguel de Unamuno la frase “el progreso consiste en renovarse”, que dio pie a la conseja popular “renovarse o morir”; la saludable necesidad de realizar cambios, por lo general radicales, en el comportamiento, la imagen, en el trabajo, en definitiva en el contexto profesional o personal, resulta una constante, actualmente existen 2 tipos:

  • Los que se renuevan, se adaptan, se actualizan y aceptan el cambio.
  • Los conformistas, “los que mueren”.

La fuerza que acumuló Morena rápidamente lo convirtió en el objetivo a vencer, pero hay un escollo que aún no han solventado, la renovación o cambio de su Dirigencia, esa crisis interna ha muchos los trae distraídos, ha generado fricciones, han dejado de lado la premisa de fortalecer su vida interna, no se descarte, luego entonces, que se tenga que definir ante el Tribunal Federal Electoral.

Pero será necesaria la renovación?, hay voces que aducen que lo óptimo es posponer la elección del presidente y de los órganos de dirección para después de que haya concluido el proceso electoral de 2021, muy razonable criterio; otros que desean se de ya el cambio, lo cierto es que si la situación sanitaria continua de manera ascendente la renovación o cambio si se dará pero no ha como desean muchos, será basado en encuestas y no mediante asambleas.

La moneda pues, está en el aire, Bertha Lujan, Mario Delgado y Alejandro Rojas, pertenecen a cuadras distintas, la primera identificada con la Jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum, el segundo con el Canciller Marcelo Ebrard y el tercero con el Senador Ricardo Monreal; quien de ellos representa realmente una dirección unificada, al parecer ninguno, son riesgos y se corren y habría que apostarle a la disciplina partidista; lo importante es que de darse un cambio terso y con consenso de manera inmediata enfilar sus baterías hacia lo próximo, apoyar al mandatario federal en la atención de los graves problemas del país, conciliar y construir un gran acuerdo con los movimientos sociales; y prepararse para ganar el proceso electoral del año que entra.

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